Usa una iluminación ambiental difusa que lave paredes y techo con uniformidad, priorizando líneas continuas y perfiles ocultos que liberen superficie. 200 a 250 lux bastan para sentir amplitud tranquila. Si la fuente queda fuera de la vista, la habitación parece mayor, porque el ojo percibe luminancia homogénea. Evita puntos solitarios intensos que generen parches; mejor un halo envolvente que sirva como lienzo sobre el cual construir carácter sin apremios.
Usa una iluminación ambiental difusa que lave paredes y techo con uniformidad, priorizando líneas continuas y perfiles ocultos que liberen superficie. 200 a 250 lux bastan para sentir amplitud tranquila. Si la fuente queda fuera de la vista, la habitación parece mayor, porque el ojo percibe luminancia homogénea. Evita puntos solitarios intensos que generen parches; mejor un halo envolvente que sirva como lienzo sobre el cual construir carácter sin apremios.
Usa una iluminación ambiental difusa que lave paredes y techo con uniformidad, priorizando líneas continuas y perfiles ocultos que liberen superficie. 200 a 250 lux bastan para sentir amplitud tranquila. Si la fuente queda fuera de la vista, la habitación parece mayor, porque el ojo percibe luminancia homogénea. Evita puntos solitarios intensos que generen parches; mejor un halo envolvente que sirva como lienzo sobre el cual construir carácter sin apremios.






Los dimmers con curva logarítmica entregan transiciones suaves que el ojo percibe naturales. Regular a 10% en la noche convierte el pasillo en guía amable; al 70% la mesa invita a trabajar sin fatiga. Combina memorias de escena con teclas claras y etiquetado sencillo. La colocación importa: siempre a la altura de la mano, cerca de accesos. Esa facilidad cotidiana es la diferencia entre usar la luz como herramienta viva o dejarla fija y opaca.
Los sensores de presencia y luz natural son aliados si respetan privacidad y hábitos. En baños y almacenaje evitan olvidos; en salas, mejor solo como apoyo diurno. La integración con persianas permite exprimir el sol sin calentar de más. Programa retardos suaves, y prioriza anulación manual para mantener control humano. Ahorro, seguridad y comodidad deben avanzar juntos, cuidando que el sistema permanezca comprensible para invitados, niños y personas mayores sin entrenamiento tecnológico.